¿A Qué Obliga el Primer Mandamiento de la Iglesia Católica? Actualizado el 13 de enero de 2026 El primer precepto de la Iglesia Católica es el siguiente Pa...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Si, es correcto porque Jesús antes de hacerse hombre ya existía como Dios, siendo la segunda persona de la Santísima Trinidad.
Esto quiere decir que, si bien Jesús es Hijo de Dios, es también Dios, o sea que cuando voy a rezarle a Dios lo estoy haciendo tanto al Padre como al Hijo, excepto que mi rezo yo lo haga en forma específica para el Padre orándole como hijo suyo adoptivo, o lo haga para Jesús orándole como su hermano.
Jesús ha existido desde siempre, igual que el Padre y el Espíritu Santo, en estas lecciones anteriores explico con más profundidad la Trinidad , la Unidad y el Dogma .
Después del pecado original de Adán y Eva, el cielo quedó cerrado para los hombres, por lo tanto, para redimirnos, Jesús se hace verdadero hombre, pero como siempre existió como Dios, además de hombre sigue siendo Dios.
Jesús siempre existió como Dios, al igual que Dios Padre, desde toda la eternidad, pero como hombre nace igual que cualquier otro ser humano en una fecha determinada, que en este caso es la que los cristianos festejamos como el día del nacimiento de Jesús, la Navidad.
Por ejemplo, para que un niño muy pequeño entienda el concepto: hoy conozco a una persona de 90 años, pero esa persona no nació hoy sino que aunque yo no la vi antes ya existía hace 90 años, que yo la vea recién hoy no le quita su existencia anterior, tal como con Jesús que por más que se haya hecho visible como verdadero hombre en un momento determinado de la historia del mundo, ya existía antes como Dios de forma invisible al ojo humano.
Por lo tanto, como conclusión, Jesús, o sea el Hijo (segunda persona), es Dios de la misma naturaleza divina que el Padre (primer persona) y el Espíritu (tercer persona), de igual dignidad y poder, que existió igual que ellos desde la eternidad, pero cuando se hace hombre, entonces empieza a existir no sólo como Dios sino también como auténtico hombre.
¿Alguna vez te has puesto a pensar qué hacía Jesús antes de nacer en el pesebre de Belén? Aunque la Navidad es el día en que lo vimos por primera vez como un tierno bebé, Jesús ya existía muchísimo tiempo antes. Él es Dios, y como Dios, no tiene un principio ni un final; siempre ha estado lleno de luz y de amor junto a Dios Padre y al Espíritu Santo. Antes de que existieran las estrellas, los animales o las flores, Jesús ya estaba allí, cuidando todo el universo con Su inmenso poder divino, aunque todavía no tenía un cuerpo de hombre como el nuestro.
Es como cuando escuchamos la voz de mamá a través de la puerta: aunque no la estemos viendo en ese momento, sabemos que ella está ahí y que nos ama. Jesús estaba en el Cielo, siendo Dios invisible para nosotros, pero siempre presente en cada cosa hermosa de la creación. Él decidió hacerse hombre para que pudiéramos abrazarlo, escucharlo y aprender de Él, pero al ponerse Su traje de ser humano, nunca dejó de ser el Dios todopoderoso que creó el sol. Es un misterio precioso que nos demuestra que Él es eterno y que Su amistad con nosotros no comenzó hace poco, sino que nos ama desde siempre.
Entender que Jesús es eterno nos ayuda a confiar mucho más en Él, porque sabemos que Su sabiduría es infinita y que nunca nos va a fallar. Al saber que Él es Dios desde siempre, nuestro corazón se llena de respeto y de ganas de darle las gracias por haber querido hacerse pequeñito para salvarnos. No es solo un gran hombre de la historia, es el Creador que se hizo criatura por amor a ti y a mí. Por eso, cuando mires el cielo estrellado, recuerda que Jesús es el autor de toda esa belleza y que Su existencia trasciende cualquier reloj o calendario que podamos imaginar.
Que esta gran noticia te haga sentir muy especial, porque el Dios que existe desde toda la eternidad pensó en ti y decidió venir al mundo para ser tu mejor amigo y tu Salvador. Al rezar el Credo o al ver un crucifijo, recuerda que ese mismo Jesús es el que reina por los siglos de los siglos. Vivir con esta verdad en el alma nos da una alegría muy grande, pues sabemos que nuestro hermano mayor es también el Dios eterno que tiene el mundo entero en Sus manos. Nunca olvides que antes de Su primera Navidad, Él ya te amaba con un amor que no tiene fin.
Que el niño comprenda que a Jesús también lo debe tratar con el mismo respeto y obediencia que ya aprendió a hacerlo con Dios Padre en las lecciones anteriores (podés encontrarlas acá), a pesar de que lo vea como un igual, como un ser humano.
Y que se dé cuenta el acto de grandísima humildad que tuvo como Dios para haberse hecho uno de nosotros.
¿Por qué Jesús se sacrifica por nosotros?
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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