🎉 La Navidad no es solo regalos: ¡La historia más increíble del mundo! [image: 🎄 Infografía: ¿Qué celebramos en Navidad? La historia completa para niños...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Con la lección anterior terminamos de aprender cómo amar imitando a Jesús y cuáles son las siete características de la ética cristiana.
A partir de ahora vamos a aprender dónde está Cristo, donde lo podemos encontrar.
A la luz de la Palabra de Dios, vamos a descubrir dónde está Jesús, para poder de este modo acudir a Él, adorarle, acompañarle y pedirle toda la ayuda que necesitamos.
EN EL CIELO lo encontramos vivo con su cuerpo mortal glorioso.
Mientras Jesús estuvo como hombre en la tierra, estuvo en un sitio a la vez, tal como lo está cualquier persona.
Después de su muerte y resurrección Jesucristo subió al Cielo, es lo que llamamos la Ascensión.
Por lo tanto, Cristo desde su Resurrección, y a través de la Ascensión, está vivo en el Cielo.
Desde allí Él continúa cuidando, salvando, defendiendo e intercediendo por los hombres, tal como lo hacía cuando estaba en la tierra.
La Ascensión no significó una marcha y mucho menos una huida.
Jesús se fue pero al mismo tiempo, se quedó, sigue en la tierra todos los días hasta el fin del mundo.
EN LA TIERRA lo encontramos en seis presencias reales:
la Eucaristía,
el Evangelio,
la Jerarquía,
el Prójimo,
nuestra Conciencia,
la Comunidad de hermanos.
Cada uno de estos temas serán tratados de a uno en las próximas lecciones.
Jesús no nos quiso abandonar y quiso quedarse para cuidarnos, consolarnos, iluminarnos y ayudarnos a llevar la cruz de cada día y a lograr ser santos.
Las presencias del Señor son presencias del Señor Resucitado que llevan consigo no sólo la gracia de la compañía del Jesús.
Pon en práctica tu fe y haz la diferencia
¿Alguna vez has jugado a las escondidas? A veces parece que Jesús está jugando a las escondidas con nosotros, porque no podemos verlo con nuestros ojos como vemos a mamá o a papá. Pero la verdad es que Jesús es un amigo maravilloso que nunca nos deja solos. Cuando Él subió al Cielo después de resucitar, no se fue para olvidarse de nosotros; al contrario, se quedó de muchas formas especiales para que siempre podamos encontrarlo. Es como el aire que respiramos: no lo vemos, pero sabemos que está ahí porque nos da vida y nos hace sentir bien.
En el Cielo, Jesús está vivo y muy feliz, cuidándonos desde arriba como un Rey muy bueno que nos ama. Pero lo más emocionante es que también eligió quedarse aquí en la Tierra, "escondido" en lugares y personas que vemos todos los días. Él está en la Santa Misa, en las palabras de la Biblia que nos cuentan sus historias, y hasta en nuestro corazón cuando nos portamos bien. Jesús es tan grande y poderoso que puede estar en el Cielo y a nuestro lado al mismo tiempo, dándonos siempre su mano para que no tengamos miedo.
Aprender a encontrar a Jesús es como descubrir un tesoro que está en todas partes. Lo encontramos cuando escuchamos a los sacerdotes que nos enseñan de Dios, o cuando hacemos caso a esa vocecita interior que nos dice qué es lo que está bien. También está presente cuando nos reunimos con otros niños para aprender sobre nuestra fe. Jesús se quedó para ser nuestra luz, para que cuando estemos confundidos sepamos por dónde caminar y para que nunca nos falte su consuelo y su paz infinita.
Qué alegría saber que tenemos un amigo que está en el Cielo intercediendo por nosotros y aquí en la Tierra abrazándonos con su gracia. Esta semana, intenta recordar que Jesús te está mirando con mucho cariño desde el Cielo y que también camina a tu lado. Si mantienes tu alma limpia y llena de amor, verás que es muy fácil sentir su presencia en todo lo que haces. Eres un niño muy especial porque el mismo Dios que hizo las estrellas ha prometido estar contigo todos los días de tu vida.
Recordar siempre que el Señor está vivo en el cielo, está presente, que murió pero resucitó, y desde allí nos ve, nos cuida, piensa en nosotros y nos protege.
Por lo tanto si Jesús está tan atento a nosotros debemos hacer todo lo posible por estar en gracia de Dios, confesándonos si hemos pecado, para poder ir al Cielo y estar con Él cuando nos llegue la hora.
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.