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Actualizado el 13 de enero de 2026
En el momento de la Anunciación, tal como les comenté en la lección anterior, el ángel le dice a María que su prima Isabel estaba embarazada.
Dios con Isabel obró un milagro ya que era mucho mayor que María, y por lo tanto a esa edad ya era imposible que concibiera según las reglas de la naturaleza.
Pero, sin embargo, Dios realizó ese milagro para que María pudiera probar por sí misma que Dios lo puede todo, y que tal como dijo el ángel, para Dios nada es imposible.
Luego de que José comprendió que el embarazo de María era un milagro de Dios y aceptó ser el padre adoptivo de Jesús, (tal como expliqué en esta lección) María, ya tranquila, decidió entonces ir a visitar a su prima Isabel por caridad, ya que sabía que si estaba embarazada siendo ya tan mayor, y sin haber tenido nunca hijos, iba a necesitar ayuda.
Además, suponemos que la Virgen estaría con muchísimas ganas de contarle a alguien lo que a ella misma le estaba pasando y pedir consejo, sobre todo a otra mujer.
María vivía en Nazaret, o sea, al norte de Israel, y su prima vivía en Ain Karen, al sur de Israel, cerca de Jerusalén, pero este largo viaje, que en esos tiempos tomaba como una semana, no fue impedimento para María para poder obrar la caridad.
Cuando finalmente María llega y ve a Isabel, se sorprende cuando ésta al recibirla la llama "La Madre de mi Señor", y no sólo eso, sino que le dice que el fruto de su vientre es bendito.
Además, el hijo que Isabel llevaba en su vientre, Juan Bautista, pega un salto de alegría en el vientre de su mamá.
En el Evangelio encontramos la respuesta de María ante tanta sorpresa y alegría, que es un himno de agradecimiento a Dios conocido como el "Magnificat".
Con este himno podemos ver que el alma de María era consciente de lo que estaba sucediendo, pero que sabía que no era mérito de ella, sino que era Dios que lo hacía a través de ella, mostrando de este modo su humildad una vez más.
¿Sabías que la Virgen María fue una prima muy buena y servicial? En cuanto se enteró de que su prima Isabel también iba a tener un bebé, María no se quedó sentada descansando. Aunque ella misma estaba esperando al Niño Jesús, preparó sus cosas y emprendió un viaje muy largo por las montañas para ayudar a Isabel. Esto nos enseña que el amor de Dios nos mueve a pensar en los demás y a estar listos para dar una mano cuando alguien nos necesita, sin importar el esfuerzo que tengamos que hacer.
Cuando María llegó a la casa de Isabel y la saludó, sucedió algo maravilloso y lleno de alegría. En cuanto Isabel escuchó la voz de María, el bebé que tenía en su pancita, que se llamaría Juan el Bautista, dio un salto de felicidad. Isabel, llena del Espíritu Santo, comprendió enseguida que María traía con ella un tesoro increíble. Por eso, con mucha emoción, le dijo que ella era la mujer más bendecida del mundo por ser la elegida para ser la mamá de nuestro Salvador, Jesús.
María e Isabel pasaron mucho tiempo juntas platicando y preparándose para la llegada de sus bebés. María ayudaba en todas las tareas de la casa, demostrando que ser la elegida de Dios también significa ser humilde y servidora. Imagina qué hermosas serían sus tardes compartiendo secretos y oraciones. Esta visita nos recuerda que cuando visitamos a nuestros abuelitos o amigos que están solitos, llevamos con nosotros la alegría de Jesús, tal como lo hizo María en aquel tiempo.
Tú también puedes imitar a la Virgen María siendo un niño o una niña que siempre busca ayudar. Cuando ves que mamá está cansada o que un amiguito necesita un juguete, puedes correr a ayudar con una sonrisa. Al hacer esto, tu corazón se llena de la misma luz que tenía María. Recuerda que Dios se pone muy feliz cuando nos tratamos con cariño y nos cuidamos los unos a los otros, porque así demostramos que somos una gran familia unida por el amor de Jesús.
Leer el fragmento de la visita de la Virgen María a Santa Isabel en el Evangelio de San Lucas, y hacerles notar que las palabras que el ángel le dijo a la Virgen y las que le dijo Santa Isabel son la primera parte del Ave María, o sea, que esta oración no es un invento de nadie, sino que están tomadas de la Sagrada Escritura.
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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