¿A Qué Obliga el Primer Mandamiento de la Iglesia Católica? Actualizado el 13 de enero de 2026 El primer precepto de la Iglesia Católica es el siguiente Pa...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Continúo en esta lección con la comparación entre la Santísima Trinidad y la familia.
El amor que el Padre tiene al Hijo y al Espíritu Santo, el que el Hijo tiene al Padre y al Espíritu y el que el Espíritu tiene a las otras dos personas divinas, es el verdadero amor que tenemos que tomar nosotros como ejemplo.
El verdadero amor consiste en dos cosas:
pensar en el otro antes que en uno mismo
buscar la felicidad del otro antes que la propia.
Si no tiene esas dos características, no es amor verdadero y profundo.
Ese amor es el único que puede llevar a dar la vida por el otro, como por ejemplo lo hizo Jesús con nosotros, o el Padre, entregando a su propio Hijo para salvar a los seres humanos.
Y sin llegar a casos extremos, ese amor es el que hace que una madre (o el que se encargue del hogar) se levante primero y se acueste última en la casa, piense en sus hijos antes que ella, o que los padres trabajen más de lo que les corresponda para que los hijos tengan todo lo necesario para vivir.
Si bien los padres ayudan a sus hijos trabajando para poder tener dinero para alimentarlos y pagarles sus estudios, los pequeños deben entender que si bien no pueden ayudar a sus padres con dinero porque no tienen la edad suficiente para trabajar, en cambio los pueden ayudar haciendo otras cosas.
Lo más importante que puede hacer un hijo para darle felicidad a sus padres es estudiar, por eso si nunca fallan en los estudios, siempre se sacan buenas notas y no fracasan en ninguna asignatura, ya están ayudando en el hogar, porque no les está trayendo problemas ni tristezas a sus padres.
También ayudan haciendo tareas en el hogar como mantener su propio cuarto arreglado y limpio, barrer, no tirar la ropa sucia por allí y ponerla en su lugar, levantar los platos sucios de la mesa, no buscarle pelea a los hermanos, ayudar a los que son más pequeños etc.
Pero hay algo más importante aún que hacer estas cosas, y es que hay que hacerlas con alegría y amor, sabiendo que se está haciendo algo por el otro, el cual va a estar agradecido y se va a sentir feliz.
Si se hace refunfuñando y con fastidio, ya no tiene valor ni sentido, eso ya no es amor, es hacer una tarea por obligación sin considerar que está ayudando o haciendo feliz al otro
¿Alguna vez has sentido un calorcito muy especial en tu corazón cuando le das un abrazo a mamá o cuando compartes tu juguete favorito con un amigo? Ese sentimiento tan bonito es el amor, y es el regalo más grande que Dios nos dio. El amor es como una luz mágica que brilla más fuerte cuando dejamos de pensar solo en lo que nosotros queremos y empezamos a pensar en lo que hace felices a las personas que nos rodean. Papá Dios es puro amor, y Él nos enseña que amar es estar siempre listos para ayudar con una sonrisa gigante.
Amar de verdad significa que si tienes dos galletas y ves que alguien no tiene ninguna, tú decides darle la más grande o compartir la tuya con mucha alegría. No se trata solo de decir "te quiero" con la boca, sino de demostrarlo con nuestras manitos y nuestras acciones. Jesús nos mostró el amor más grande del mundo porque Él siempre pensaba primero en los demás, curando a los enfermitos y escuchando a todos los niños. Nosotros podemos ser como pequeños reflejos de Jesús cuando elegimos ser amables y generosos en casa.
En casa, puedes demostrar cuánto amas a tus papás de muchas formas maravillosas. No necesitas comprarles regalos caros; para ellos, el mejor regalo es ver que te esfuerzas en tus clases y que mantienes tu camita bien ordenada. Cuando obedeces rápido y con cariño, les estás diciendo que su felicidad es muy importante para ti. Esos pequeños detalles, como llevar tu plato a la cocina o dar las gracias por la comida, son chispitas de amor que iluminan todo el hogar y hacen que todos se sientan muy contentos.
A veces puede costar un poquito dejar de jugar para ayudar, pero si lo haces pensando en que vas a hacer feliz a alguien, verás que tú también te sientes mucho mejor. El amor es así: cuanto más entregamos a los demás, más grandes y felices se vuelven nuestros corazones. Pídele siempre a Papá Dios que te ayude a tener un corazón generoso como el de Él, para que puedas repartir chispitas de amor en cada lugar donde estés, cuidando y respetando a todas las personas y seres de Su creación.
Que aprenda que en las tareas simples, que aparentemente no significan nada, también hay amor si se hacen para y por el otro, por ejemplo: dejar la última porción de comida para otro familiar, no elegir la porción de pizza más grande, sustituir el papel higiénico si lo terminó o está a punto de acabarse, etc., etc.
Que ya empiece esta semana a ponerlo en práctica
Agradecer por lo que el otro nos da
¿Cómo valorar lo que tenemos y Dios ha dado? Explicación para niños pequeños?
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.