Historia Eclesiástica, Nociones Básicas - Parte 1 Actualizado el 13 de enero de 2026 La historia eclesiástica es esencial para entender cómo ha crecido y e...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Hoy exploramos un momento crucial en la Historia de la Iglesia Católica, donde la propagación del Evangelio se convierte en el corazón de la misión de los apóstoles.
Los apóstoles a través de su coraje, fe y dedicación, viajaron por diversas tierras, llevando consigo el mensaje de amor y esperanza que Jesucristo compartió con el mundo. La importancia de sus esfuerzos y la formación de comunidades cristianas en diferentes regiones son esenciales para entender cómo la fe se expandió rápidamente. Cada uno de ellos, con su vida ejemplar y enseñanzas, dejó una huella profunda que aún se siente en la Iglesia hasta el día de hoy.
El celo infatigable de los apóstoles, los prodigios que obraban, la sublimidad de la doctrina cristiana, la vida admirable de los primeros fieles y el esfuerzo de éstos en propagar la fe de Jesucristo, contribuyeron poderosamente a la rápida difusión del Evangelio.
Existían florecientes iglesias en Italia, Francia, España, Alemania, Inglaterra, Grecia, Asia Menor, Asia Mayor y norte de África, es decir, en casi todo el mundo entonces conocido.
San Pedro estuvo unos tres años en Jerusalén, y luego trasladó su cátedra a Antioquía, donde estuvo siete años.
El número de los fieles creció considerablemente, y comenzaron a llamarse cristianos, es decir, discípulos de Cristo.
Pero la fe cristiana se había difundido por todo el mundo y Antioquía no era un punto demasiado céntrico, por eso, para poder atender mejor a todas las Iglesias establecidas principalmente en las provincias del Imperio Romano, San Pedro trasladó su cátedra a Roma.
La predicación de San Pedro tuvo copioso fruto y los judíos fueron convertidos a millares.
El apóstol San Pedro terminó su vida durante la persecución de Nerón, siendo crucificado cabeza abajo en la colina vaticana.
Las instrucciones de San Pedro fueron recopiladas por su discípulo Marcos que escribió el segundo evangelio.
San Pablo realizó tres viajes en los que visitó numerosas ciudades de toda Asia Menor, Macedonia y Grecia, derramando por doquier la semilla evangélica con extraordinario fruto.
Escribió catorce epístolas llenas de una doctrina tan sublime, que hacen de él el más grande teólogo que haya tenido la Iglesia.
Su discípulo San Lucas, recopiló su doctrina y escribió el tercer evangelio y el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Los que estaban en contra de él lo encarcelaron dos veces. En la segunda, lo decapitaron en la vía Ostiense.
¿Alguna vez has pensado en lo valientes que fueron los primeros amigos de Jesús? Imagina que tienes una noticia tan maravillosa que quieres que todo el mundo la sepa, incluso si tienes que cruzar mares y caminar muchísimos kilómetros. Eso hicieron San Pedro y San Pablo. Ellos no tenían aviones ni internet, pero tenían el corazón lleno del amor de Jesús. Gracias a sus viajes y a que nunca se cansaron de hablar de Dios, hoy nosotros en nuestras casas y escuelas podemos conocer las historias de los milagros y las enseñanzas de Jesús.
San Pedro, que era el capitán de la Iglesia, viajó a ciudades muy importantes como Antioquía y finalmente llegó a Roma. Él nos enseñó que ser discípulo de Cristo significa seguir Sus pasos con humildad. Por otro lado, San Pablo era como un gran escritor y viajero que mandaba cartas a sus amigos para explicarles cómo ser mejores personas. Aunque enfrentaron muchos peligros, ellos siempre estaban felices porque sabían que Jesús caminaba a su lado. Son como los grandes héroes que pusieron las primeras piedras de nuestra Iglesia Católica.
Lo más asombroso es que el mensaje que ellos llevaron hace miles de años es el mismo que escuchamos hoy en la Misa. San Pedro y San Pablo nos enseñaron que la fe no tiene fronteras: viajaron por Italia, España, África y Grecia para decir que todos somos hermanos. Ellos dieron su vida por amor a Jesús, Pedro en la colina del Vaticano y Pablo en la vía Ostiense, convirtiéndose en los cimientos más fuertes de la fe que compartimos hoy millones de personas en todo el planeta.
Tú también puedes ser un apóstol moderno siguiendo el ejemplo de estos dos grandes santos. No necesitas viajar a países lejanos; puedes empezar en tu propia casa siendo obediente, ayudando a tus hermanos o rezando por los que están tristes. Al igual que los discípulos de San Pedro y San Pablo escribieron los Evangelios para que no olvidáramos a Jesús, tú puedes escribir con tus buenas acciones una historia hermosa que haga sonreír a Dios. ¡Qué gran equipo formamos todos juntos en la Iglesia de Cristo!
Esta semana, elige un apóstol e investiga más sobre su vida y enseñanzas. Luego, comparte lo que aprendiste con un amigo o familiar, así puedes ayudar a propagar el mensaje de amor de Jesús.
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.