EL NACIMIENTO DE JESÚS Y LA VISITA DE LOS PASTORES La historia del nacimiento de Jesús es un relato fundamental que celebra la llegada del Salvador al mund...
PRÁCTICAS DE AYUDA PARA OBEDECERLOS
El primer mandamiento es una obligación hacia Dios:
Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Lo que nos pide el primer mandamiento es que no tengamos otro Dios más que Él.
Nos indica que debemos creer en Dios, adorarle, amarle y servirle como a nuestro único y supremo Señor.
El primer mandamiento nos prohíbe la impiedad, la superstición, la irreligiosidad, la ignorancia culpable de las verdades de la fe y todo pecado contra la religión.
Repetir frecuentemente: "Dios mío, te amo con todo mi corazón y sobre todas las cosas"
El segundo mandamiento es también una obligación hacia Dios:
No tomarás el nombre de Dios en vano.
Lo que nos pide el segundo mandamiento es reverenciar el santo nombre de Dios y cumplir los votos y juramentos.
El segundo mandamiento nos prohíbe pronunciar el nombre de Dios sin reverencia; blasfemar contra Dios, la Santísima Virgen, los Santos o las cosas sagradas; hacer juramentos falsos, innecesarios o ilícitos.
Si se oye pronunciar alguna blasfemia, decir a modo de reparación alguna frase como "Bendito sea Dios", "Alabado sea Jesucristo", "Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima", etcétera.
El propósito para el 1º mandamiento es honrar a Dios sobre todas las cosas.
Esta semana, dedica un tiempo cada día para orar y hablar con Dios, agradeciéndole por todo lo que te da. Puedes hacer una lista de cosas por las que estás agradecido y compartirla con tu familia.
El propósito para el 2º mandamiento es no usar el nombre de Dios en vano.
Esta semana, presta atención a cómo hablas y ¡evita usar palabras que no sean respetuosas! Puedes crear un cartel con frases positivas sobre Dios y colgarlo en tu habitación.
Explicación del tercer y cuarto mandamiento
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
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