Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 5 Actualizado el 13 de enero de 2026 Hoy hablamos sobre la venida del Espíritu Santo, un acont...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Juan y algunas de las mujeres que estaban con Jesús al pie de la Cruz esperaron a que llegara la hora final, deseando hasta el último momento que la intervención de Dios impidiera la muerte de Cristo.
Sin embargo, María sabía que iba a morir y lo sabía desde hacía mucho tiempo por su intuición de madre. Además, creía en las palabras de Jesús de que moriría y resucitaría a los tres días. María estuvo presente para apoyar a su divino hijo en su terrible agonía, sin esperar la presencia de un último milagro.
Aceptó la voluntad de Dios sin comprender, dando ejemplo a los demás. Incluso cuando su hijo exclamó: "Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", ella no dudó de que detrás de tan doloroso abandono estaba la mano providente de Dios.
Ella no estaba allí para hacer preguntas a Dios o a los que mataron a Cristo; estaba presente para apoyar a su Hijo en su agonía, para que al menos pudiera ver un rostro familiar en la infinita soledad que sentía, pues era el único apoyo que tenía Jesús, así que toda su fuerza se concentró en ayudarle, en ser fuerte para que Él pudiera apoyarse en ella.
De la misma manera que hizo la Virgen, nosotros podemos apoyar a Dios con nuestro amor, fidelidad, comprensión y confianza, porque aunque nosotros necesitemos a Dios más que Él a nosotros, Él nos sigue necesitando.
Es una locura pensar que Dios, el Todopoderoso, nos necesita, pero esa es la verdad, nosotros podemos ayudar a Dios al cual le debemos todo simplemente estando a su lado con nuestro amor y compañía.
Es importante que los niños comprendan que ayudar a Dios no consiste sólo en pedirle cosas, sino también en mostrar gratitud y ofrecer nuestra ayuda, por ejemplo, una forma de hacerlo, es asistiendo a Misa con regularidad y rezando con un corazón sincero por los demás.
También es importante que aprendan las virtudes de la bondad y la compasión, y que las practiquen ayudando a los necesitados.
Cumplir nuestros deberes con honradez y dedicación es otra forma de ayudar a Dios, pues demuestra que somos responsables y nos comprometemos a hacer lo que es justo.
Dios nos ama y nos cuida por eso debemos corresponder a ese amor con nuestras acciones y palabras, por ejemplo participando en actividades caritativas y de servicio a los demás, para poder compartir lo que se tiene y a poner en práctica los valores cristianos de solidaridad y compasión. La relación cercana y personal con Dios es una fuente de fortaleza y consuelo.
Cada persona es un hijo o hija de Dios y todos merecemos amor, respeto y comprensión porque la presencia de Dios está en el prójimo y en todo lo que nos rodea.
En conclusión, ayudar a Dios no consiste sólo en satisfacer nuestras propias necesidades y deseos, sino también en mostrar gratitud y ofrecer nuestra ayuda a los menos afortunados.
Dios es alguien que nos cuida y protege. A Él le gusta cuando somos buenos y amables con los demás.
Para ayudarlo, podemos ir a un lugar especial llamado Misa para escuchar historias sobre Él, y hablar con Él cuando oramos.
También podemos hacer cosas buenas por las personas que necesitan ayuda, compartir o regalar los juguetes, y cumplir nuestros propios deberes.
Cuando hacemos todas estas cosas, estamos ayudando a Dios de una manera especial.
¿Alguna vez has visto a alguien que quieres mucho sentirse un poquito triste o cansado? En esos momentos, no necesitas hacer grandes cosas para ayudar, a veces solo con estar sentadito a su lado y darle un abrazo ya lo haces sentir mucho mejor. Eso mismo fue lo que hizo la Virgen María con Jesús. Cuando Él estaba pasando por un momento muy difícil, María no se alejó ni tuvo miedo. Ella se quedó allí, firme y llena de amor, para que Jesús pudiera mirar su rostro y saber que no estaba solo.
Aunque Jesús es Dios y es muy poderoso, Él quiso que nosotros fuéramos Sus amigos y Sus ayudantes. ¡Imagina qué importante eres para Él! Jesús se pone muy feliz cuando tú decides acompañarlo. No hace falta que lo veas con tus ojos, porque Él vive en tu corazón. Cuando tú eres un niño valiente que dice la verdad, o cuando consuelas a un amiguito que llora, le estás dando a Jesús ese mismo apoyo que Su mamá le dio hace mucho tiempo. Es como si le estuvieras prestando tus manos para hacer el bien.
Ser como María significa confiar en Dios siempre, incluso cuando no entendemos por qué pasan algunas cosas que no nos gustan. Ella nos enseña que el amor es más fuerte que cualquier problema. Ayudar a Dios es también dar gracias por todas las cosas bonitas que tenemos: nuestra familia, nuestra comida y nuestra casita. Cuando somos agradecidos, nuestro corazón se vuelve fuerte como el de María, y así podemos ser canales de luz para que otras personas también conozcan lo bueno que es Jesús.
Recuerda que cada vez que haces algo bueno por otra persona, se lo estás haciendo al mismo Jesús. Si compartes tus juguetes con alguien que no tiene, o si obedeces a tus padres con una sonrisa, estás ayudando a Dios a que el mundo sea un lugar más parecido al Cielo. No pienses que eres muy pequeñito para ayudar; para Dios, tu amor es el tesoro más grande. Sigue el ejemplo de nuestra Mamá del Cielo y verás qué bonito se siente vivir siempre cerquita de Jesús, siendo Su mejor compañía.
Es importante que los niños pongan en práctica el acto de ayudar a Dios, como hizo María, y que se den cuenta de que pedir cosas a Dios no es la única forma de conectar con Él.
También deben agradecerle todo lo que Dios les ha dado para que puedan aprender a ser personas más compasivas y responsables.
La Virgen María acepta ser nuestra Madre
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.