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Actualizado el 13 de enero de 2026
José estaba con María en el episodio que expliqué en la lección anterior sobre Jesús adolescente perdido en el templo, pero luego en los Santos Evangelios no hay más referencias a San José
Si quieres saber a qué edad, cuándo, dónde y cómo murió San José o en qué parte de la Biblia está ese momento, lamentablemente no hay respuesta porque los Evangelios no dan ningún dato, pero podemos deducir que murió entre los 12 y los 30 años de Jesús.
¿And por qué se hace esta suposición? porque luego de que el Evangelio menciona a José cuando Jesús se perdió a los 12 años, no se lo nombra más, y cuando Cristo comienza su vida pública con 30 años y acude a las bodas de Caná sólo se hace referencia a su mamá y es impensable en esos tiempos que no fuera invitado también José.
María ante la muerte de su esposo habrá sufrido como cualquier persona que pierde a un ser querido, pero es impensable que se hubiera desesperado porque ella sabía perfectamente que existía la vida eterna y por este motivo, entendiera o no la muerte de José, sabía que esa era la voluntad de Dios.
De esto podemos sacar una enseñanza: la muerte es algo natural que se debe aceptar como un misterio de la voluntad de Dios y de su Divina Providencia que permite cosas que a veces no entendemos y que nos duelen, pero de las cuales siempre sale algún bien, o es para bien no sólo para los que quedan sino para la misma persona que fallece.
Y digo que es algo natural ya que Jesús siendo Dios podía haber evitado la muerte de José del mismo modo que la de María, y no lo hizo, por lo tanto si murieron los padres de Jesús ¿podemos pretender nosotros que nos quede algún familiar vivo eternamente?
Ante una situación de peligro de vida podemos rezar pidiéndole a Dios que si es posible todo salga bien, pero en algunos casos Dios considera que ya es tiempo que esa persona deje la tierra, quizás porque ya cumplió con su fin, o porque si sigue en la tierra corre peligro de perder su alma, o tantas cosas más que solo Dios lo sabe.
¿Sabías que San José fue el papá más afortunado del mundo porque pudo cuidar a Jesús y a la Virgen María aquí en la Tierra? Aunque en la Biblia no leemos el momento exacto en que San José se fue al Cielo, sabemos que fue un hombre muy bueno que cumplió su misión con mucho amor. Imagina que después de trabajar muchos años en su carpintería y de cuidar a su familia con valentía, San José se quedó dormidito rodeado del cariño de Jesús y de María. Dios lo llamó para que descansara en Sus brazos después de haber sido un papá tan especial.
A veces, cuando pensamos en la muerte, nos podemos sentir un poquito tristes, pero la historia de San José nos enseña algo muy hermoso. Él murió con mucha paz porque sabía que su alma iba a encontrarse con Papá Dios. La Virgen María también estaba triste porque lo extrañaba, pero ella sabía que San José no desaparecía, sino que emprendía un viaje hacia un lugar lleno de luz donde no hay más dolor ni cansancio. San José es ahora nuestro amigo en el Cielo que nos cuida desde arriba.
Ir al Cielo es como volver a casa después de un largo día de juegos. Jesús nos enseñó que la muerte es solo un paso para estar siempre con Él. San José fue el primero en prepararse para ese viaje, y lo hizo con el corazón lleno de alegría porque había hecho todo lo que Dios le pidió. Así como San José cuidó la casita de Nazaret, ahora cuida nuestras familias desde el paraíso, asegurándose de que siempre tengamos amor y protección en nuestro hogar.
Recordar a San José nos ayuda a no tener miedo y a confiar en que Dios siempre tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros. Cuando extrañamos a alguien que ya se fue al Cielo, podemos cerrar los ojos y hablar con ellos a través de la oración. San José nos escucha y sonríe, recordándonos que un día todos nos volveremos a encontrar en la gran fiesta de Dios. Qué felicidad saber que tenemos un papá tan bueno en el Cielo que nos espera con los brazos abiertos junto a Jesús y María.
Entender que la muerte sólo le llega a nuestro cuerpo que es material, pero no a nuestra alma que sigue viva, o sea, nosotros en nuestra propia esencia seguimos vivos, por eso es tan importante estar siempre en gracia de Dios para asegurarnos un lugar en el Cielo o en el Purgatorio para cuando emprendamos nuestro viaje, ya que ambos lugares nos conducen a Dios Padre, Jesús, la Virgen María, San José, los santos y nuestros seres queridos
La vida de Jesús y de María a solas
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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