Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 5 Actualizado el 13 de enero de 2026 Hoy hablamos sobre la venida del Espíritu Santo, un acont...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Esta es la última lección sobre Eucaristía. Les recuerdo que en las anteriores hablé de la presencia real de Cristo en la misma, de cómo nos ayuda, consuela y fortalece, y del respeto que le debemos.
En esta ocasión le toca el turno a los deberes que tenemos nosotros, como hijos de Dios, con respecto a la Eucaristía.
La celebración de la Santa Misa es el acto de culto a Dios en el cual todo católico debe ofrecerle su agradecimiento y pedirle perdón y ayuda.
Mientras que durante la Misa se realiza la renovación del sacrificio de Jesús por nuestros pecados de forma incruenta, es decir, sin sangre como en realidad sucedió en la Cruz, el católico luego de haber pedido perdón por sus pecados, ofrece al Señor su agradecimiento por el amor que Dios le tiene.
Cuando no tenemos ganas de ir a Misa debemos saber que hay varios motivos por los cuales debemos ir que son mucho más valiosos que el hecho de tener que cumplir un mandamiento de la Iglesia sin entender mucho porque:
Es un deber del creyente dar culto al Dios en el que cree.
Es un deber agradecer a Dios el amor recibido.
Debemos acudir a Dios para pedirle perdón por las cosas malas que hemos hecho o por las buenas que no hicimos durante la semana.
Si no tenemos pecado mortal, es suficiente con el perdón que hacemos al inicio de la Misa, sino debemos confesarnos.
Necesitamos de Dios en todo, por eso también vamos a la Misa a pedir su ayuda.
Esto lo hacemos en dos momentos: en conjunto, durante la oración de los fieles, y en forma personal, por ejemplo, cuando acabamos de comulgar, o al final de la Misa, o, si no comulgamos, mientras lo hacen los demás.
Cuando un niño pregunta por que debe ir a la Misa, jamás hay que decirle "porque lo digo yo" o "porque si" o "porque hay que ir" o cualquier otra cosa parecida, pues es un mandato sin explicación, sin amor y sin sentido, y ante esto el niño (o cualquier persona que pregunte) sólo va a sentir fastidio.
Por lo tanto la respuesta correcta es simplemente la verdadera: "Vamos a darle gracias a Dios por todo lo bueno que nos sucedió esta semana, a pedirle perdón por habernos portado mal y a pedirle ayuda".
Y si se tuvo una mala semana con muchos problemas, tenemos más razón aún de ir, para poder pedirle ayuda para poder seguir adelante.
También en una mala semana parece que no hay nada por agradecer, pero siempre hay algo, por ejemplo: ¿tuviste algo para comer? o ¿tus ojos siguen viendo?, bueno, ahí dentro de tanto problema o desgracia ya tenés dos cosas para agradecer.
Put your faith into practice and make a difference
¿Sabías que la Misa es como una gran fiesta de cumpleaños, pero el cumpleañero es Jesús y los invitados somos todos nosotros? Imagina que tienes un mejor amigo que te invita a su casa para decirte cuánto te quiere y para escucharte. En la Misa, Jesús hace exactamente eso. No vamos solo porque sea una regla, sino porque es el momento más especial de la semana donde podemos estar muy cerquita de Dios. Es el lugar donde le contamos nuestras alegrías, como cuando sacamos una buena nota, o nuestras tristezas, como cuando nos peleamos con un amiguito.
En la Misa pasan cosas maravillosas que no se ven con los ojos, pero sí con el corazón. Jesús se hace presente en el altar para darnos fuerza y mucha paz. Es como si cargáramos nuestra batería de amor para toda la semana. Al ir a Misa, le estamos diciendo a Dios: "¡Gracias por cuidarme tanto!", y también le pedimos perdón si no fuimos tan amables como debíamos. Es un tiempo para estar en familia, con otros niños y adultos que también aman a Jesús, sintiéndonos todos hijos de un mismo Padre que nos abraza desde el Cielo.
A veces puede darnos un poquito de pereza levantarnos para ir a la iglesia, pero piensa en lo feliz que se pone Jesús cuando te ve llegar. Él nos espera con los brazos abiertos para regalarnos su paz. Ir a Misa es la mejor forma de empezar o terminar nuestra semana, porque salimos de allí con el alma brillante y con muchas ganas de hacer el bien. No importa si eres pequeñito, tu presencia en la Misa es muy importante para Dios, porque Él ama escuchar las voces de los niños cantando y rezando con alegría.
Esta semana, cuando vayas a Misa, recuerda que no estás allí por obligación, sino por amor. Es tu cita especial con el Rey del Universo que se hizo pan para estar contigo. Puedes pedirle ayuda para tus exámenes, por la salud de tus abuelitos o para que haya paz en el mundo. Al salir de la iglesia, lleva esa alegría de Jesús a tu casa y compártela con todos. Ser un niño que va a Misa con una sonrisa es la mejor manera de demostrar que eres un verdadero amigo de Jesús y que tu corazón está lleno de luz divina.
Tener una lista preparada para poder ir anotando apenas surjan las cosas por las cuales queremos dar gracias a Dios, las intenciones por las que queremos pedir ayuda, y por las que queremos pedir perdón, pues después enseguida nos olvidamos y cuando estamos en Misa no nos acordamos de casi nada.
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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