Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Ya vimos que Jesús nos enseña las características del amor a imitación de Cristo que incluyen amar con una motivación religiosa, amar con obras y amar a todos.
Pero no sólo nos enseña estas tres formas, pues hoy vamos a dar otro paso en el conocimiento de las características de la ética cristiana.
Esta característica tiene que ver con lo que se llama "amar el primero," dándonos cuenta de que el Señor nos ha amado tomando Él la iniciativa, tal como lo dice San Juan (1 Jn 4, 19).
Amar el primero significa que Jesús no esperó a amarnos cuando recién nosotros lo mereciéramos, sino que partió de Él la iniciativa para amarnos, es decir, sin que nosotros hubiéramos hecho nada para tener derecho a ese amor.
Nosotros entonces, si queremos imitar a Jesús, debemos llevar esto a la práctica, pero ¿cómo hacerlo?
Amar el primero significa que cuando te das cuenta de que una cosa hay que hacerla, no debes esperar a que sea otro el que la haga.
Del mismo modo que no dejarías sin recoger un billete que vieras en el suelo, tampoco deberías dejar sin hacer un acto de amor, si tienes la oportunidad de hacerlo.
Esa oportunidad de hacer un acto de amor por el otro debe ser para ti como el tesoro más valioso que pudieras conseguir.
Pero cuidado, pueden existir situaciones en las que amar el primero puede servir para fomentar la pereza de los otros, que tienen la obligación de hacer sus deberes. En esos casos, lo mejor es aclarar las cosas con ellos o ayudarles sólo cuando sea imprescindible.
Una cosa es amar y ayudar y otra es que te tomen por tonto.
En la vida siempre nos vamos a encontrar con situaciones en las que podemos hacer cosas que son responsabilidad de nadie, o de todos, como por ejemplo sacar la basura, quitar los platos sucios de la mesa, cambiar el papel higiénico, poner una nueva bolsa en el cesto de basura, levantar lo que se haya caído, etcétera.
Siempre es bueno y útil para nosotros ir más allá de lo que es estrictamente nuestra obligación en colaborar con las tareas comunes.
Para todo el mundo, y sobre todo para un niño o un adolescente, es de gran utilidad y una extraordinaria enseñanza aprender a hacer las cosas por sí mismo, sin esperar que te las manden a hacer.
¿Alguna vez has visto cómo mamá o papá te dan un beso gigante apenas te despiertas, antes de que tú alcances a decirles "buenos días"? Eso es amar el primero. Jesús hace lo mismo con nosotros: Él no esperó a que nosotros fuéramos perfectos o hiciéramos cosas increíbles para querernos. Él nos amó desde el principio, simplemente porque somos sus hijos. Imitar a Dios significa que nosotros también podemos ser los primeros en dar amor, sin esperar a que los demás lo hagan primero con nosotros.
Ser el primero en amar es como ser un superhéroe del cariño. Si ves que un juguete está tirado en el suelo, no esperas a que alguien te pida recogerlo; vas y lo guardas porque sabes que eso ayuda a tu familia. Si ves a un amiguito que está solo, no esperas a que él venga a saludarte; tú te acercas con una sonrisa y le invitas a jugar. Ese es el secreto de los amigos de Jesús: estar siempre atentos para encontrar oportunidades de hacer el bien, como si estuviéramos buscando tesoros escondidos en cada rincón de nuestra casa.
A veces, amar el primero significa hacer pequeñas cosas que nadie ve, pero que son muy importantes. Puede ser poner la mesa, ayudar a recoger los platos o simplemente dar un abrazo cuando alguien se ve un poco triste. Jesús se pone muy contento cuando ve que no somos perezosos y que buscamos formas de servir a los demás. No lo hacemos por obligación, sino porque queremos que nuestro hogar sea un lugar lleno de paz, donde todos se sientan cuidados y queridos gracias a nuestro esfuerzo.
Aprender a hacer las cosas por nosotros mismos nos hace crecer fuertes de corazón. Si cada día intentas ser el primero en regalar una palabra amable o en colaborar con las tareas del hogar, te darás cuenta de que te sientes mucho más feliz. El amor de Dios siempre nos invita a ir un poquito más allá de lo que nos toca hacer. Al final del día, podrás decirle a Jesús: "Hoy traté de amar como Tú", y sentirás su abrazo cálido mientras descansas, sabiendo que has hecho del mundo un lugar más parecido al Cielo.
Toma el compromiso de cumplir, siempre y ante todo, con tu deber, y hacerlo de buena gana (recordar la frase de la lección pasada "Por ti Señor")
Y luego fíjate en qué más puedes hacer para ayudar a los otros.
Y hazlo!!!
Otra característica de la ética cristiana: Volver a empezar
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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