¿Cuál es el Noveno Mandamiento? Actualizado el 13 de enero de 2026 PRÁCTICAS DE AYUDA PARA OBEDECERLOS El noveno mandamiento es el sexto de los siete que s...
Actualizado el 13 de enero de 2026
PRÁCTICAS DE AYUDA PARA OBEDECERLOS
El décimo mandamiento es el séptimo y último de los siete que son deberes hacia el prójimo:
No codiciarás los bienes ajenos
El décimo mandamiento nos pide que no tengamos codicia, es decir un deseo extremo por conseguir bienes materiales, que seamos justos y moderados en los deseos de mejorar la propia condición de vida material, y sufrir con paciencia la pobreza, cuando el Señor nos quiera en tal estado.
No hay que confundir un buen deseo de poder ser dueños de cosas que no poseemos ("Cómo me gustaría tener eso…!!!!!) con un deseo exagerado o enfermo de querer lo que el otro tiene a toda costa ("Voy a tener esto sea del modo que sea y cuesta lo que cueste!!!!)
Este mandamiento es un complemento del séptimo (No robarás) pues si no se codician los bienes ajenos es difícil caer en el robo o en el engaño.
El décimo mandamiento nos prohíbe los deseos de privar a otros de sus bienes o de adquirir riquezas por medios injustos o estafas, y de poner todos nuestros deseos en aquello que no es de nuestra propiedad.
También incluye despilfarrar el dinero, haciendo gastos superfluos por el solo hecho de tener más y más cosas sólo para acumularlas o por el simple deseo de darle envidia al otro.
En vez de andar deseando cosas de otros, ofrecer generosamente las nuestras, así sea prestando o compartiendo nuestros objetos, o también dando limosna a los necesitados.
¿Alguna vez has visto un juguete de un amigo y has sentido muchas ganas de tenerlo? Es normal querer cosas bonitas, pero el décimo mandamiento nos enseña a cuidar nuestro corazón de un sentimiento llamado "codicia". La codicia es como una nube gris que aparece cuando no estamos felices con lo que tenemos y solo pensamos en querer lo que es de los demás. Jesús nos pide que seamos niños agradecidos, porque cuando damos las gracias por nuestros propios juguetes, nuestra ropa y nuestra comida, nuestro corazón se llena de luz y de paz.
Ser un niño generoso es el secreto para cumplir este mandamiento con mucha alegría. En lugar de mirar con tristeza lo que el otro tiene, Dios nos invita a mirar con amor lo que nosotros podemos compartir. Cuando prestas tus colores o invitas a alguien a jugar con tu pelota favorita, estás ganando un tesoro mucho más grande en el Cielo. Recuerda que las cosas materiales son bonitas, pero la amistad, el cariño de la familia y el amor de Papá Dios son los regalos más valiosos que nadie nos puede quitar.
Jesús nos enseñó que donde está nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón. Si solo pensamos en acumular cosas o en tener lo más nuevo para presumir, nuestro corazón se vuelve pesado y se olvida de lo más importante. Cumplir el décimo mandamiento nos ayuda a ser libres y a valorar el esfuerzo de nuestros padres. Al estar contentos con lo que tenemos, nos convertimos en niños que contagian felicidad, porque entendemos que la verdadera riqueza no está en las manos, sino en la bondad de nuestra alma.
Esta semana, intenta ser un campeón de la gratitud. Verás que cuando dejas de preocuparte por lo que te falta y empiezas a disfrutar lo que tienes, el mundo se vuelve mucho más colorido. Pide a la Virgen María que te ayude a tener un corazón sencillo como el de ella, que nunca buscó riquezas, sino que fue inmensamente feliz amando a Dios y a los demás. ¡Qué alegría es vivir sin envidias, sabiendo que somos hijos de un Rey que nos cuida y nos regala todo Su amor cada día!
El propósito para el 10º mandamiento es no codiciar. Esta semana, enfócate en estar satisfecho con lo que tienes.
Practica la gratitud escribiendo cada noche tres cosas que aprecias de tu vida.
Los Cinco Preceptos de la Iglesia
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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