Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 5 Actualizado el 13 de enero de 2026 Hoy hablamos sobre la venida del Espíritu Santo, un acont...
La Eucaristía, o Comunión, es uno de los momentos más hermosos y especiales de la Misa. Es cuando recibimos a Jesús de verdad en nuestro corazón. Pero, ¿te has preguntado por qué hacemos esto? No es solo una tradición, ¡es una necesidad para nuestra alma! Te explico las cinco razones principales por las que este es el súper alimento de la fe.
La razón más hermosa es el amor. Recibir la Eucaristía es un encuentro íntimo con Jesús, el Hijo de Dios. Es como un abrazo que te da fuerza y alegría.
Cuando comulgamos, sucede algo increíble:
Cada vez que participamos en la Misa y recibimos el Cuerpo de Cristo, estamos recordando el acto de amor más grande de la historia. Recordamos la Última Cena y cómo Jesús dio su vida en la cruz por ti y por mí.
Es una manera de decirle a Jesús: "Gracias por amarme tanto."
La Eucaristía no solo nos une a Jesús, ¡también nos une entre nosotros! Nos recuerda que todos somos hermanos y formamos parte de la Iglesia, que es la gran familia de Dios en la Tierra. Cuando todos comulgamos juntos, es como si nos diéramos la mano espiritualmente.
La vida de un niño cristiano puede tener retos. A veces, necesitamos ser más pacientes, más amables o más fuertes para no caer en el enojo. Jesús lo sabe, y por eso nos deja la Eucaristía.
La Eucaristía:
Igual que tu cuerpo necesita comida para correr, estudiar y jugar, tu alma necesita un alimento especial para crecer: ¡Jesús en la Eucaristía!
Necesitas a Jesús para crecer fuerte en la fe, así como un arbolito necesita agua y sol. Es el alimento que nos ayuda a mantener la Gracia Santificante encendida y fuerte.
La Hostia Sagrada es el alimento más especial que existe, porque aunque nuestros ojos vean un trocito de pan, nuestra fe nos dice que allí está Jesús vivo y presente. Él eligió este camino tan sencillo para estar siempre cerca de nosotros, para darnos fuerza y para llenar nuestro corazón de su luz divina cada vez que nos acercamos a recibirlo.
Cuando llega el momento de recibir la Hostia, tenemos la alegría de elegir cómo hacerlo: podemos poner nuestras manos en forma de cruz, creando un pequeño trono para recibir al Rey del Cielo, o bien recibirlo directamente en la boca con total confianza. Ambas formas son hermosas porque lo que realmente importa es que nuestra alma esté limpia y llena de amor para recibir al invitado más importante de nuestra vida.
Al momento de comulgar, debemos estar muy atentos y responder "Amén" con alegría. Este gesto significa que reconocemos a Jesús en la Hostia y que estamos listos para llevar su amor a todos nuestros amigos y familiares. Es un momento de mucha paz donde nos unimos a Él de una manera única y maravillosa.
Te invito a visitar mi canal de YouTube @ParaCristianosYCatolicos. Ahí encontrarás videos hechos con estilo plastilina que te ayudarán a crecer en la fe
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Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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