Importancia de las 7 Obras de Misericordia Corporales con Ejemplos para Niños Actualizado el 13 de enero de 2026 La virtud es la buena costumbre de hacer e...
Actualizado el 13 de enero de 2026
En el Credo, recordamos un momento crucial de nuestra fe: el sacrificio de Jesús. Al afirmar que "padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado", nos sumergimos en el profundo amor y entrega que Cristo tuvo al morir por nuestra salvación.
Este sacrificio no solo es un acto de dolor, sino una expresión máxima de amor y redención. Entender este aspecto de nuestro Credo nos invita a reflexionar sobre el costo de nuestra salvación y la gracia que recibimos a través de su pasión y muerte.
Para salvarnos Jesucristo padeció y murió en la cruz.
Jesús murió y padeció bajo el poder de Poncio Pilato en cuanto hombre, porque en cuanto Dios no podía padecer ni morir.
Después de que murió, su cuerpo fue sepultado en un sepulcro nuevo.
El cuerpo de Jesucristo estuvo en dicho sepulcro durante tres días, aunque no enteros, pues estuvo allí parte del viernes, todo el sábado y en el día domingo estuvo sólo hasta el alba.
En el alba del domingo, Jesucristo resucitó glorioso y triunfante para nunca más morir, es decir que el alma de Jesucristo volvió a juntarse con su cuerpo.
Después de su Resurrección, Jesucristo se quedó en la tierra por cuarenta días.
Después de los cuarenta días, Jesús subió al Cielo donde está sentado a la derecha de Dios Padre, es decir la primer persona de la Santísima Trinidad.
Cristo en cuanto Dios está en todas partes, pero en cuanto Hombre y Dios está en el Cielo y en el Santísimo Sacramento del altar
¿Sabes cuánto te ama Jesús? Él nos ama tanto que estuvo dispuesto a dar Su vida por nosotros. Cuando decimos que padeció y fue sepultado, recordamos que Jesús, como un superhéroe de verdad, aceptó sufrir para que todos pudiéramos ser amigos de Dios otra vez. Aunque fue un momento de tristeza cuando lo pusieron en el sepulcro, debemos recordar que lo hizo con un corazón lleno de amor por ti, por mí y por todos los niños del mundo. Es el abrazo más grande que Dios nos ha dado.
¡Pero la historia no termina en la oscuridad! Al tercer día ocurrió el milagro más increíble de todos: ¡Jesús resucitó! Su alma volvió a Su cuerpo y salió del sepulcro lleno de luz y gloria. Esto nos enseña que la vida es más fuerte que la muerte y que Jesús está vivo para siempre. Durante cuarenta días caminó de nuevo con Sus amigos, les dio muchos abrazos y les enseñó que siempre estaría con ellos, llenando el mundo de esperanza y alegría.
Después de esos días maravillosos, Jesús subió al Cielo para encontrarse con Su Padre Dios. Ahora está sentado en el lugar más importante, cuidándonos a todos desde allá arriba. Pero lo más emocionante es que, aunque está en el Cielo, también se quedó con nosotros de una manera especial en la Eucaristía. Cada vez que vamos a la Iglesia, podemos estar cerca de Él, hablarle y contarle todos nuestros secretos y deseos, sabiendo que nos escucha con mucha atención.
Vivir estos artículos del Credo nos ayuda a caminar con mucha confianza. Sabemos que tenemos un Amigo en el Cielo que ganó la batalla contra la tristeza y que siempre nos invita a vivir en Su luz. Que esta semana, cada vez que veas una cruz, no pienses solo en el dolor, sino en el triunfo de Jesús y en el camino maravilloso que Él nos abrió para que un día todos podamos estar juntos en Su Reino de paz infinita.
Esta semana, reflexiona sobre el artículo del Credo que dice "Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado" y considera cómo el sacrificio de Jesús tiene un impacto en tu vida.
Piensa en una manera de compartir su amor y sacrificio con quienes te rodean. Puedes hacerlo a través de una acción de bondad o apoyo a alguien que lo necesite. Además, habla con alguien de tu familia o amigos sobre la importancia de esta parte del Credo y cómo podemos vivir el mensaje de amor y sacrificio de Cristo cada día.
Continuación de la explicación del Credo corto: Artículo 7
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.