¿A Qué Obliga el Cuarto Mandamiento de la Iglesia Católica? Actualizado el 13 de enero de 2026 El cuarto precepto de la Iglesia Católica Apostólica Romana ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Cuando Pilatos recibe nuevamente a Jesús, lo mostró al pueblo junto a Barrabás, un famoso malviviente.
Entonces preguntó a quién preferían que soltara de los dos, dando por sentado que el pueblo iba a elegir a Jesús y no a un malhechor.
Pero la gente eligió a Barrabás. Pilatos entonces pregunta qué quieren que haga con Jesús y al unísono responden que lo crucifique. Y el pueblo gritaba cada vez más fuerte su pedido.
Pilatos no se decide a crucificarlo ya que les informa que no encuentra en él ninguna culpa grave que mereciera la muerte. Por eso decide ponerle un castigo y dejarlo en libertad.
Entonces, llama a los verdugos y les pide que azoten a Jesús con látigos que dañaban ferozmente la piel. En breves momentos, el santo y delicado cuerpo de Jesús quedó cubierto de jirones de piel desgarrada, de sangre y de heridas.
Luego de este terrible castigo, llamado flagelación, los soldados le pusieron en las espaldas un paño viejo de púrpura simulando el manto de un rey, le pusieron en la mano una caña simulando ser el cetro real y tejieron una corona de espinas la cual se la clavaron en la cabeza.
Ante Jesús así vestido como un rey en forma burlona, los soldados se pusieron a desfilar delante de él doblando la rodilla y saludándolo diciendo:
"¡Salve, rey de los judíos!"
En esos momentos llega Pilatos a la sala, y se conmueve profundamente al ver a Jesús en aquel estado. Pensó que los judíos se sentirían del mismo modo y que se moverían a compasión al contemplarlo, por lo tanto se los muestra esperando que lo perdonen, pero al contrario, la gente reafirmó su pedido de que fuera crucificado.
Ante este pedido, Pilatos no podía dejar de cumplir, así que les entregó a Jesús para que lo crucificaran, pero como él seguía sin ver la culpabilidad del Mesías, antes de condenarlo tomó agua y se lavó las manos diciendo que él se declaraba inocente de la sangre de Jesús.
La condena de Jesús refleja las tensiones políticas y religiosas de su tiempo. Pilatos, a pesar de reconocer la inocencia de Jesús, sucumbió ante la presión del pueblo. Esto nos enseña sobre la fragilidad de la justicia humana y cómo las decisiones pueden estar influenciadas por la multitud.
El flagelo y la burla que sufrió Jesús no solo representan su dolor físico, sino también el rechazo y la incomprensión que enfrentó por parte de aquellos a quienes vino a salvar. Este sufrimiento es parte de su misión redentora, demostrando su amor y sacrificio por la humanidad.
¿Alguna vez te has sentido un poquito triste porque alguien no fue amable contigo? En esta lección conoceremos un momento donde Jesús nos demostró que Su amor es mucho más fuerte que cualquier dolor o herida. Aunque algunas personas que no entendían Su bondad decidieron tratarlo con dureza, Él mantuvo Su corazón lleno de paz y de perdón. Jesús aceptó los momentos difíciles con una valentía admirable, enseñándonos que ser valientes de verdad significa mantener el alma tranquila y confiar siempre en que Papá Dios tiene un plan hermoso para nosotros.
A pesar de que los soldados se burlaron de Él poniéndole una corona de espinas y un manto viejo, Jesús nunca dejó de ser el verdadero Rey de la paz. Él no se puso a gritar ni a pelear, sino que guardó un silencio lleno de amor por todos nosotros. Jesús nos enseña que, aunque a veces los demás no se porten bien, nuestra luz como hijos de Dios sigue brillando muy fuerte por dentro. Él es nuestro héroe porque nos demostró que la amabilidad y el perdón son las herramientas más poderosas para ganar cualquier batalla contra la tristeza.
Al pensar en Jesús y en todo lo que pasó por nosotros, comprendemos que Su sacrificio fue como abrir una puerta gigante hacia el Cielo para que todos pudiéramos entrar. Él aceptó que lo trataran injustamente para darnos a nosotros el regalo de la esperanza y de una vida nueva llena de luz. Cada gesto de Jesús nos dice que Dios está muy pendiente de todo lo que nos pasa y que Su misericordia es como un refugio calientito y seguro donde siempre podemos ir a buscar consuelo y mucha protección.
Tú también puedes ser el mejor amigo de Jesús siguiendo Sus enseñanzas de humildad y tratando a cada persona con muchísimo respeto. Al ser un niño obediente y cariñoso, estás cuidando ese tesoro de amor que Jesús nos dejó. Que esta semana vivas con mucha alegría y con la seguridad de que el amor de Dios es invencible. Recuerda que, pase lo que pase, Jesús camina a tu lado en cada paso que das, cuidándote con una ternura infinita y llenando tu vida de bendiciones maravillosas que nunca se acaban.
Reflexiona sobre cómo puedes ser un testigo del amor y la verdad en un mundo que a veces busca lo contrario. Considera cómo puedes defender a los inocentes y ser una voz de justicia en tu comunidad.
Además, busca formas de practicar la empatía y compasión hacia aquellos que sufren o son marginados.
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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