Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 3 Actualizado el 16 de enero de 2026 En esta parte de la historia, nos enfocamos en eventos cr...
Actualizado el 13 de enero de 2026
El cuarto precepto de la Iglesia Católica Apostólica Romana es el siguiente:
Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia.
Se consideran días penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de Cuaresma.
Hacer ayuno y abstinencia contribuye a adquirir un dominio sobre nosotros mismos con respecto a nuestros instintos. Cuando hacemos estos pequeños sacrificios, debemos recordar que se los estamos ofreciendo a Dios, recordando y uniéndonos a los dolores de Cristo por nuestros pecados
La abstinencia exige a los católicos que tengan más de catorce años no comer carne ni órganos de mamíferos y aves de corral cocinadas de cualquier forma todos los días viernes en honor al Viernes Santo, es decir a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
El motivo por el cual si se puede comer pescado es que no es un animal de sangre caliente. Si sos abierto en cuestión de gustos también podés incluir insectos, anfibios, arácnidos y reptiles, ya que todos son animales de sangre fría.
Put your faith into practice and make a difference
¿Alguna vez has dejado de comer un dulce que te gusta mucho para guardarlo para después? Hacer un pequeño sacrificio es como darle un regalo invisible a Dios. El cuarto mandamiento de la Iglesia nos invita a practicar el ayuno y la abstinencia. Esto significa que hay días especiales, como los viernes o el tiempo de Cuaresma, en los que decidimos no comer carne o comer un poquito menos de lo habitual. No lo hacemos porque la comida sea mala, sino porque queremos demostrarle a Jesús que Él es lo más importante de nuestra vida, mucho más que un plato de comida deliciosa.
Imagina que tu voluntad es como un músculo que necesita entrenar para ser fuerte. Cuando decides no comer carne un viernes en honor a Jesús, estás entrenando a tu corazón para que aprenda a decir "no" a los caprichos y "sí" al amor de Dios. Es una forma de decirle a Jesús: "Sé que tú sufriste por mí en la Cruz, y yo quiero acompañarte haciendo este pequeño esfuerzo". Aunque los niños muy pequeñitos no están obligados a hacer ayunos difíciles, pueden empezar ofreciendo pequeños gestos de amor, como no comer golosinas un viernes para ofrecerle ese ahorro a alguien que lo necesite.
El ayuno y la abstinencia nos ayudan a pensar en los demás, especialmente en las personas que no tienen comida todos los días. Al sentir un poquito de hambre o al dejar de comer carne, nuestro corazón se vuelve más tierno y comprende mejor el sufrimiento de los pobres. Es una oportunidad para rezar más y para pedirle a Dios que nos ayude a ser dueños de nuestras ganas, para que siempre elijamos hacer el bien antes que solo darnos gustos a nosotros mismos. Jesús se pone muy feliz cuando ve que sus niños se esfuerzan por seguir las enseñanzas de su Iglesia.
Esta semana, puedes intentar hacer un pequeño "ayuno de quejas" o una "abstinencia de malas caras". Verás que cuando ofrecemos estos sacrificios con una sonrisa, estamos siguiendo el camino que nos marca la Iglesia para llegar al Cielo. Dios nos pide estos gestos porque quiere que seamos niños libres, valientes y llenos de amor. Recuerda siempre que cada vez que renuncias a algo pequeño por Jesús, estás dejando que su luz brille con más fuerza en tu interior y te conviertes en un verdadero ejemplo de fe para toda tu familia.
El ayuno no exige no comer, sino que exige reducir la cantidad de comida usual. La Iglesia define como ayuno hacer una comida y dos comidas pequeñas, de tal forma que si las sumáramos no sobrepasen en cantidad a una comida principal.
Tampoco se debe comer entre comidas o tomar líquidos como batidos.
La exigencia del ayuno es para los que tienen entre dieciocho y cincuenta y nueve años.
El ayuno es obligatorio en el día de Miércoles de Ceniza y de Viernes Santo, junto con la práctica de la abstinencia de carne.
Esta semana, reflexiona sobre el cuarto mandamiento de la Iglesia y la importancia de ayunar y abstenerte de carne cuando sea necesario.
Haz un esfuerzo consciente por implementar días de ayuno en tu vida y considera cómo estos sacrificios pueden acercarte más a Dios. Puedes compartir esta experiencia con amigos o familiares, fomentando así una comunidad de fe unida en oración y sacrificio.
Explicación del quinto precepto:
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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