Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
El tercer precepto de la Iglesia Católica Apostólica Romana es el siguiente:
Comulgar por Pascua de Resurrección
Comulgar es algo maravilloso que permite unirnos con Cristo.
Por lo tanto es algo que debemos hacer lo más seguido que se pueda, por ello la Iglesia permite la comunión diaria, aunque debemos recordar que sólo se puede hacer una vez por día.
Luego de comulgar, es decir, de recibir el cuerpo de Cristo nos sentimos espiritualmente completamente distintos, si obviamente lo hacemos con amor y el debido respeto. Nos sentimos acompañados, reforzados en espíritu, protegidos.
Mientras estemos en gracia de Dios, Jesús estará con nosotros hasta la próxima comunión
Es ideal comulgar como mínimo una vez por semana, en la misa dominical, pero por muchísimos motivos hay mucha gente que no comulga, algunos lamentablemente por temor o por vergüenza a confesar sus pecados.
Esto hace que el pecador, así tenga un pequeño pecado venial empiece a dejar la confesión para mañana… para mañana… para la semana que viene… para el mes que viene… Y así, sin darse cuenta, se la pasaron un montón de meses y sumó muchos más pecados.
Por eso la Iglesia pide como mínimo comulgar por Pascua de Resurrección. Por lo menos esta obligación nos hará recordar que no debemos dejar de hacer esta práctica indispensable y vital para nuestra alma .
Este mandamiento de la Iglesia Católica, por lo tanto garantiza el mínimo requerido para la recepción del Cuerpo de Cristo.
No debes olvidar que siempre hay que comulgar en estado de gracia y se debe cumplir con el ayuno eucarístico (abstenerse de tomar cualquier alimento y bebida al menos desde una hora antes de la Sagrada Comunión, a excepción de agua y medicinas)
¿Alguna vez has invitado a tu mejor amigo a tu casa y has sentido una alegría inmensa en tu corazón? La Comunión es algo mucho más especial, porque el invitado es el mismo Jesús. Recibir la Eucaristía es permitir que Jesús entre en nuestra "casita" interior para llenarla de luz, fuerza y mucho amor. El tercer mandamiento de la Iglesia nos recuerda que, al menos una vez al año, en la fiesta más grande que es la Pascua de Resurrección, debemos acercarnos a recibir este alimento del Cielo que nos hace crecer sanos y fuertes por dentro.
Imagínate que tu alma es como una plantita que necesita agua para no marchitarse; pues bien, la Comunión es esa agua viva que nos mantiene siempre radiantes. Aunque podemos comulgar todos los días si queremos, la Iglesia nos pone esta regla mínima para que nunca nos olvidemos de lo importante que es estar unidos a Dios. Cuando comulgamos, Jesús se queda a vivir con nosotros, nos protege de los peligros y nos ayuda a ser niños más buenos, pacientes y generosos con nuestros hermanos y amiguitos.
Es muy importante recordar que para recibir a Jesús debemos tener el corazón bien limpio, sin ninguna manchita de pecado. Por eso, si hemos hecho algo que puso triste a Dios, primero debemos ir a la Confesión. Así, nuestra alma quedará brillante y lista para el gran encuentro. Comulgar en Pascua es celebrar que Jesús está vivo y que quiere compartir Su vida eterna con nosotros, dándonos la seguridad de que nunca caminaremos solos porque Él es nuestro mejor Amigo y Guía.
Esta semana, descubre la alegría de ser parte de la familia de Dios que se sienta a la mesa del altar. Al cumplir con este precepto, estás diciendo "sí" a la amistad con Jesús y permitiendo que Su paz transforme tu vida. No dejes pasar la oportunidad de recibir este Pan del Cielo que nos da la valentía necesaria para enfrentar cualquier reto. ¡Qué gran regalo es saber que el Rey del Universo quiere hacerse pequeñito en una Hostia Santa solo para poder abrazarnos desde adentro y hacernos inmensamente felices!
Esta semana, reflexiona sobre el precepto de comulgar por Pascua de Resurrección. Haz un esfuerzo consciente por asistir a la misa y recibir la comunión, asegurándote de ir en estado de gracia.
Si no te has confesado, considera hacerlo antes de la misa para poder recibir el Cuerpo de Cristo dignamente. Comparte tus experiencias sobre la importancia de la comunión con alguien cercano para fortalecer tu comunidad de fe.
Explicación del Cuarto Precepto:
Hacer Penitencia, Ayuno y Abstinencia
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.