¿A Qué Obliga el Cuarto Mandamiento de la Iglesia Católica? Actualizado el 13 de enero de 2026 El cuarto precepto de la Iglesia Católica Apostólica Romana ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Jesús estaba crucificado en el monte del Calvario (también llamado Gólgota) con su madre, la Virgen María, y el apóstol Juan a los pies de la Cruz.
De pronto, se oscureció el cielo y la tierra, todo se cubrió de tinieblas. Jesús iba a morir.
Levantó la frente, abrió sus ojos serenos, sonrió lleno de confianza y dio un tremendo grito que se oyó por todo el lugar, diciendo:
"Padre, en tus manos entrego mi espíritu"
Inclinó entonces la cabeza y murió.
Y he aquí que el velo del Templo se rasgó de arriba a abajo, la tierra tembló, las piedras se partieron, los sepulcros se abrieron y muchos muertos resucitaron.
Ante semejante espectáculo, el centurión y los soldados que con él estaban, exclamaron:
"No cabe duda, este era el Hijo de Dios"
Un hombre rico de Arimatea, llamado José, se presentó ante Poncio Pilatos, y le pidió que por favor le entregara el cuerpo de Jesús.
José entonces, en compañía de Nicodemo, un hombre rico, noble que trabajaba como senador, se dirigió al Calvario para dar una honrosa sepultura al divino cuerpo del Maestro.
Fueron adonde estaba Jesús crucificado, ya muerto, y lo bajaron de la Cruz. Luego lo envolvieron con un lienzo limpio y lo colocaron en un sepulcro nuevo, al cual lo cerraron con una piedra grande.
Los judíos no se quedaron del todo contentos con la muerte de Jesús, ya que ahora temían que sus discípulos hicieran algún engaño y dijeran que su Maestro había vuelto a la vida.
Por lo tanto, al día siguiente, fueron a ver a Poncio Pilatos y le pidieron que enviara gente para cuidar el sepulcro, para verificar que no fueran sus discípulos, lo abrieran, quitaran el cuerpo de allí y luego dijeran a todo el pueblo que Jesús había resucitado.
Pilatos entonces envió guardias que fueron al sepulcro, lo aseguraron sellando la piedra, y además pusieron soldados para vigilarlo.
¿Alguna vez te ha tocado esperar a que pase una tormenta para poder salir a jugar de nuevo? La muerte de Jesús fue un momento muy triste, pero también fue un acto de amor gigante. Él aceptó ese momento tan difícil sin enojarse ni querer escapar, porque sabía que al hacerlo estaba cumpliendo la voluntad de Dios Padre y salvando a todos los niños y familias del mundo. Fue como si Jesús se convirtiera en un héroe que, en silencio, decidió darlo todo para que nosotros pudiéramos vivir siempre felices y cerca de Dios.
En aquel momento, la tierra tembló y el cielo se puso muy serio, como si toda la creación estuviera acompañando a Jesús en Su dolor. Pero allí, muy cerquita de Él, estaba Su mamá, la Virgen María. Ella tenía el corazón muy fuerte y lleno de fe; aunque estaba triste, confiaba plenamente en que Papá Dios nunca abandona a quienes ama. María nos enseña que, incluso cuando las cosas parecen salir mal, podemos estar tranquilos porque Dios siempre está cuidando de nosotros con Su mirada tierna.
Después, Jesús fue colocado en un sepulcro, que era como una pequeña habitación de piedra, y cerraron la entrada con una roca muy grande y pesada. Parecía que todo se había terminado y que ya no había más luz, pero en realidad ese silencio era el comienzo del plan más hermoso de Dios. Era una espera necesaria para que luego ocurriera algo maravilloso que traería esperanza, perdón y una vida nueva llena de alegría para todas las personas.
Recordar la sepultura de Jesús nos enseña una lección muy importante: a ser pacientes y a no perder la esperanza cuando algo nos pone tristes o nos asusta. A veces parece que Dios está en silencio, pero Él siempre está trabajando para ayudarnos, incluso en los momentos más oscuros. Así como Jesús estuvo en el sepulcro antes de Su gran victoria, nosotros también podemos atravesar cualquier dificultad sabiendo que Jesús conoce nuestro camino y que jamás nos dejará caminar solitos.
Jesús nos enseña que después de cada noche oscura, Dios siempre prepara un amanecer lleno de luz nueva y brillante. Confiar en Él nos llena de una fuerza especial en el corazón y nos ayuda a vivir con mucha ilusión, esperando siempre el bien y las sorpresas hermosas que vienen de Su amor infinito. Que esta semana, cuando veas que algo es difícil, cierres tus ojos un momento y le digas a Jesús: "Confío en Ti", sabiendo que Él está preparando algo maravilloso para tu vida.
Esta semana, medita sobre el silencio del Sábado Santo y el misterio de la sepultura de nuestro Señor. Reflexiona sobre tu capacidad para esperar con fe en medio de las pruebas o de aquello que no comprendes, buscando imitar la fortaleza de la Santísima Virgen al pie de la cruz y ante el sepulcro. Intenta cultivar la paciencia en tus actividades diarias, reconociendo que los tiempos de Dios son perfectos.
También puedes realizar una visita al templo o dedicar un tiempo de oración en silencio para acompañar espiritualmente a Jesús, agradeciéndole Su sacrificio redentor. Mantén presente que la muerte no tiene la última palabra, y que al vivir con esperanza cristiana, das testimonio de que la misericordia de Dios trasciende incluso los momentos de mayor oscuridad en nuestra vida.
Tu propósito semanal es reflexionar sobre el sacrificio de Jesús y hablar sobre su enseñanza con tus amigos y familiares.
Además, realiza una oración diaria agradeciendo el amor que Dios nos mostró a través de Jesús.
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.