Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 6 Actualizado el 13 de enero de 2026 En los primeros días de la Iglesia, a medida que crecía e...
Actualizado el 16 de enero de 2026
El sacramento de la Eucaristía es aquel con el cual nos unimos a Jesús cuando comulgamos ya que recibimos a través de la hostia consagrada el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesucristo.
Jesucristo está real y verdaderamente en la Eucaristía. Jesús instituyó el sacramento de la Eucaristía en la Última Cena.
Podemos leer en las Sagradas Escrituras cuando Jesús anuncia la Eucaristía que va a instituir durante la Ultima Cena en Lucas 22,19
"Tomad y comed, esto es mi Cuerpo"
O en Juan 6, 55-56
"Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él"
El motivo por el cual lo hizo fue para que nosotros tengamos alimento para nuestras almas.
Antes de la consagración que realiza el sacerdote en la Santa Misa la hostia es pan. Pero luego de la consagración, la hostia es el Cuerpo de Cristo bajo las especies o apariencias del pan, es decir que el pan se convierte en el cuerpo de Jesucristo a pesar de que la especie o apariencia es del pan, es decir su color, su sabor, su olor, etcétera.
De igual modo, en el cáliz antes de la consagración hay vino con algunas gotas de agua, pero después de la consagración, ya está la Sangre de Jesucristo bajo la especie o apariencia del vino, es decir, que el vino se convierte en la Sangre de Jesucristo a pesar de que la especie o apariencia es la propia del vino, es decir su color, su sabor, su olor, etcétera.
La conversión del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre de Jesucristo tiene lugar en la Santa Misa, en el momento de la consagración.
Si bien decimos que en la hostia está el Cuerpo de Cristo, en realidad en la hostia consagrada además del cuerpo, está la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesucristo. Igualmente, en el cáliz después de la consagración, además de la sangre, está el Cuerpo, Alma y la Divinidad de Jesucristo.
Para poder comulgar se debe estar en gracia de Dios, es decir no tener pecado mortal. Aquel que comulga sabiendo que está en pecado mortal comete un pecado gravísimo, que se llama sacrilegio.
Antes de comulgar se debe estar en ayunas como mínimo treinta minutos, y en forma ideal una hora. Tampoco debemos hacerlo mascando chicle.
Es importantísimo estar en conocimiento total de lo que vamos a recibir cuando vamos a comulgar, es decir, debemos conocer la doctrina cristiana que nos enseña acerca de este sacramento y de creerlo firmemente.
Hay obligación de comulgar, por lo menos una vez al año, en tiempo de Pascua y siempre que haya peligro de muerte, pero obviamente es bueno comulgar a menudo, es más, se puede hacerlo todos los días.
¿Sabías que Jesús nos ama tanto que buscó una forma mágica y maravillosa de quedarse siempre a nuestro lado? Antes de irse al Cielo, Él inventó la Eucaristía. Imagina que la hostia es como un pedacito de pan del Cielo que nos da súper fuerza en el alma. Cuando el sacerdote reza en la misa, ese pan deja de ser solo pan y se convierte en Jesús de verdad, ¡con todo Su amor, Su luz y Su vida!
Recibir la comunión es como invitar a Jesús a pasar a tu casita, que es tu corazón. Él entra muy contento para abrazarte por dentro, ayudarte a ser más bueno y darte mucha paz. Es el alimento más especial del mundo porque no es para la pancita, sino para que nuestra alma crezca fuerte, brillante y llena de alegría, recordándonos que nunca estamos solos porque el Rey del Cielo vive en nosotros.
Jesús quiso quedarse bajo la forma de pan y vino para que no tengamos miedo de acercarnos a Él. Es tan humilde que se hace pequeñito para entrar en nuestro corazón. Por eso, ir a misa es como ir a una fiesta de cumpleaños donde el invitado de honor nos regala Su propia vida. Cada vez que comulgamos, nos parecemos un poquito más a Él y aprendemos a amar a nuestros papás y amiguitos con más fuerza.
¡Anímate a vivir esta semana con mucha emoción! Saber que Jesús te espera en el altar es la noticia más linda de todas. Él quiere ser tu compañero de juegos, de tareas y de sueños. Si cuidas tu alma y la mantienes limpiecita como una patena de oro, Jesús siempre encontrará un lugar muy cómodo y feliz donde descansar dentro de ti. ¡Eres un niño muy bendecido por recibir al Rey de reyes!
Reflexiona sobre la importancia de la Eucaristía y habla con tus amigos sobre lo que significa comulgar. ¿Qué sientes cuando recibes a Jesús en tu corazón?
Sacramentos del Orden, del Matrimonio, y de la Unción de los Enfermos
Suscríbete para ver todos mis videos explicados con figuras de plastilina.
Hoy es
FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.