Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Continuamos en esta lección con la penúltima parte de la oración católica Ya aprendimos a agradecerle a Jesús y a decirle que lo queremos, que lo adoramos y que nos fiamos de Él
Ahora llega el momento de pedirle.
Y el pedir se divide en dos partes: el pedir perdón y el pedir gracias o dones para nosotros y para los demás.
La oración es indispensable, vital y esencial en nuestra relación con Jesús.
Pedirle perdón a Jesús implica admitir su poder y su superioridad divina.
Por eso es algo que nunca debemos dejar de hacer, pero con extremo cuidado de no pasarnos del verdadero perdón a la exigencia o incluso al chantaje.
Pedir perdón es algo casi instintivo, pero a veces nuestra soberbia no nos lleva a pedir, sino que a exigir.
Por eso es que es muy importante tener presente lo que es pedir y lo que es exigir.
La diferencia principalmente no está en la forma, porque en ambos casos formulamos nuestro deseo bajo la expresión de una petición.
Cuando se pide, se hace con humildad, sabiendo que no tenemos ningún derecho a lo que estamos pidiendo, al contrario, estamos solicitando un favor a Jesús.
Por lo tanto, si estamos pidiendo un favor y nos lo niega, no nos debemos enojar con Dios.
En cambio, cuando se exige, uno se enoja con aquel que le niega el favor porque cuando pedimos lo hacemos como un reclamo, como algo que tenemos derecho a recibir sí o sí.
Exigir y no pedir es uno de los principales motivos por el cual muchas personas se alejan de Dios, ya que en realidad nunca le pidieron un favor, sino que se lo exigieron, por eso, cuando Dios no les da lo que habían pedido, se enojan y se alejan de Dios y de la religión.
En la próxima lección continúo con la explicación para pedir gracias o dones para nosotros y para los demás.
¿Sabes qué sucede en el Cielo cuando le dices a Jesús que lo sientes por haber hecho algo mal? Se hace una fiesta de alegría porque has sido muy valiente al decir la verdad. Pedir perdón a Dios es como lavar nuestra alma con un chorrito de agua fresca que quita todas las manchitas de tristeza. A veces nos equivocamos, como cuando no compartimos un juguete o no obedecemos a la primera, pero Jesús, que es el Amigo más bueno de todos, siempre está con Sus brazos abiertos esperando que nos acerquemos a contarle lo que pasó.
Lo más importante es aprender a pedir con mucha humildad, como cuando le pides un favor a un maestro o a un abuelito. Pedir perdón no es una obligación aburrida, sino un regalo que le hacemos a nuestro corazón para que vuelva a estar en paz. Cuando le decimos a Jesús: "Perdóname por no haber sido amable hoy", estamos reconociendo que Él es Dios y que nosotros queremos ser Sus mejores ayudantes. Es muy bonito ser sinceros, porque Jesús ya sabe lo que hay en nuestro corazón y lo único que quiere es que confiemos en Su amor infinito.
Hay una diferencia muy grande entre pedir y exigir. Pedir es decir: "Jesús, por favor, ayúdame", sabiendo que Él sabe qué es lo mejor. Exigir es enojarse si las cosas no salen como nosotros queremos, ¡y eso no le gusta a nuestro Ángel de la Guarda! Dios no es una máquina que nos da todo lo que mandamos, sino un Padre que nos cuida con sabiduría. Por eso, si alguna vez pides algo y Dios te dice que esperes, no te enojes; Él está preparando una sorpresa mucho más grande para ti más adelante.
Ser humildes nos hace niños muy especiales y felices. Cuando aprendemos a pedir perdón sin soberbia, nuestra amistad con la Virgen María y con Jesús se hace cada vez más fuerte. No tengas miedo de admitir tus errores; al contrario, siéntete orgulloso de ser un niño que ama la verdad. Al vivir pidiendo perdón con amor, te darás cuenta de que la vida es mucho más bonita cuando caminamos ligeros de equipaje, sin pesos en el alma y siempre de la mano de nuestro mejor Amigo, que es Jesús en la Eucaristía.
Enseñarle al niño la diferencia importantísima entre exigir y pedir.
Enseñarle que debe pedir perdón con amor y humildad, con arrepentimineto sincero, y si cometió pecado grave, ir a confesarse.
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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