Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Continúo en esta lección explicando el método de oración de los Franciscanos de María, que consta de cinco partes.
En la lección anterior expliqué la primera parte, que consiste en decirle a Jesús que confiamos plenamente en Él.
Ahora es el momento de decirle que lo queremos, o sea que después de decirle que nos fiamos de Él, debemos expresarle todo nuestro amor.
Es importante no sólo tener una relación con Jesús de modo intelectual, sino que también y ante todo, debemos tener con Dios una relación que salga realmente del corazón, que tenga que ver con el amor, con el afecto, con la amistad.
Pero eso sí, como Jesús es Dios, es nuestro Salvador y es quien nos da la vida eterna, no podemos quererle como a uno más, sino que a Él debemos quererle más que a nadie, precisamente por lo que es, Dios.
Por eso, cuando a Jesús le decimos que lo queremos, lo que realmente debemos querer decir con esas palabras es que Él es el primero en nuestra vida.
El amor a Jesús debe ser el más importante afecto de todos los que llenan nuestro corazón.
Para expresar esto no hay nada raro ni dificultoso que decir, más que simplemente:
"Jesús, te quiero"
Pero se debe decirlo con sinceridad, con el corazón en la mano.
El niño tiene que entender que puede querer a sus padres, sus abuelos, sus mascotas, su club de fútbol favorito, su ídolo musical o deportivo, sus amistades, pero que a Jesús se lo debe querer más que a nadie.
Es decir, podemos querer a muchas personas, pero Jesús debe ser el primero en nuestro corazón, porque decirle que lo quiero significa que es más importante que cualquier otro afecto.
¿Alguna vez has sentido un abrazo tan fuerte y calentito que te hace sonreír sin parar? Ese sentimiento tan especial es el amor. Hoy vamos a aprender que a Jesús podemos quererlo de una forma única y maravillosa. Hablar con Él no es como estudiar una lección de la escuela; es como charlar con tu mejor amigo, el que siempre te escucha y nunca se cansa de jugar contigo. Al decirle "Jesús, te quiero", estamos invitando al Rey del Cielo a que viva en el centro de nuestro corazón, como el invitado más importante de nuestra casa.
Es muy normal querer mucho a mamá, a papá, a nuestros hermanos y hasta a nuestro perrito. Dios nos dio a nuestra familia para que aprendamos a amar. Pero Jesús es especial porque Él es quien nos regaló la vida y todo lo que nos rodea. Por eso, aunque amamos a muchas personas, a Jesús le damos el lugar número uno, el trofeo de oro de nuestro cariño. Querer a Jesús más que a nadie significa que Él es nuestro tesoro más grande y que Su amistad es lo que más nos hace felices en todo el mundo.
Amar a Jesús es una aventura que dura para siempre. No necesitamos palabras difíciles, solo un corazón sincero que le diga la verdad. A veces, si nos sentimos un poquito solos o tristes, decirle "Jesús, te quiero" es como recibir un abrazo del alma que nos devuelve la alegría. Él siempre está presente, aunque no lo veamos con los ojos, y le encanta que le contemos lo mucho que nos importa Su amistad. Vivir amando a Dios nos convierte en niños con mucha luz, que llevan esperanza y sonrisas a todas partes.
Recuerda que este amor crece cada día un poquito más. Si alguna vez sientes que te olvidas de hablar con Él, no te preocupes, Jesús siempre está esperando con paciencia. Puedes pedirle al Espíritu Santo que te ayude a querer a Jesús con la misma fuerza con la que lo quiere la Virgen María. Al poner a Dios en el primer lugar de tus afectos, verás cómo tu capacidad de amar a los demás también se hace más grande y hermosa, porque el amor de Jesús es como una fuente mágica que nunca se acaba y que siempre nos llena de paz.
Que el niño realmente llegue a querer a Jesús y se lo pueda decir con toda sinceridad todos los días cuando se ponga a rezar, que no se lo diga obligado.
Y si no lo siente que le pida a Dios que llene su corazón de ese amor que le está faltando
Tercera parte del método de oración:
Jesús, Te adoro.
Diferencias entre querer y adorar
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FIABILIDAD DEL CONTENIDO
Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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