Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
El Sacramento más importante para el católico es el de la Eucaristía, pues es el centro de la vida cristiana, por eso es importantísimo entender qué es.
Es indispensable enseñarle al niño y hacerle entender que Jesús está realmente en la Eucaristía, que Cristo como persona auténtica está en el pan o en la hostia, siempre y cuando hayan sido consagrados.
El Sagrario sería algo así como la "habitación de Jesús" dentro del Templo que es la casa de Dios, ya que sirve para guardar las hostias consagradas, y en cada una de ellas está Él.
Y también es importante hacerles entender que luego de la consagración Jesús no se va de la hostia, sino que se queda siempre allí, por eso, cuando las hostias consagradas que no fueron consumidas durante la misa se guardan en el copón, y este en el Sagrario, sabemos que Jesús está allí vivo en forma completa en cada hostia.
Por el motivo que acabo de explicar, es muy importante el hecho de que cuando se va a la Iglesia no se debe dejar jamás de ir a visitar el Sagrario.
Las imágenes de la Virgen, los santos, Jesús y la misma Cruz, no dejan de ser representaciones de cada uno de ellos, pero en cambio, en el Sagrario, está el mismo Jesús hecho carne.
Por lo tanto, pasar ante todas las imágenes para pedir, agradecer o saludar, y no pasar por el Sagrario, sería algo así como ir a la casa de un amigo, saludar a todos los que estén presentes, pero ignorarlo completamente a él.
Al lado del Sagrario hay siempre una lámpara encendida. ¿Para qué está allí?: Para avisar que allí está Jesús.
Por eso, para saber si en el Sagrario hay hostias consagradas, nos debemos guiar viendo si tiene alguna luz o vela encendida, ya que esto es un aviso de que allí está viviendo Jesús esperando por nosotros para que vayamos a visitarlo, saludarlo, charlar con él, agradecerle, pedirle y escuchar lo que tenga que decirnos en el corazón.
En algunas iglesias o parroquias, lamentablemente, es muy difícil encontrar el Sagrario, ya que están en lugares muy escondidos o en "cajitas" tan chiquitas que ni se ven.
Si no lo encontrás, no dudes en preguntar dónde está ubicado.
¿Alguna vez te has preguntado dónde vive Jesús cuando no lo vemos caminando por las calles? En cada iglesia hay un lugar muy especial, a menudo adornado con oro o colores hermosos, que parece una pequeña casita con una puerta cerrada. Ese lugar se llama Sagrario. Es la habitación privada de Jesús dentro de Su gran casa, que es el Templo. Lo más maravilloso es que Él no está allí solo en nuestra imaginación, sino que está realmente presente, vivo y esperándote con muchísima ilusión para que vayas a saludarlo.
Dentro del Sagrario se guardan las hostias consagradas, que son el Cuerpo de Cristo. Aunque por fuera parecen pedacitos de pan, por dentro son Jesús mismo. Es un misterio de amor muy grande: Dios, que es el Rey del Universo, se hace pequeñito para poder estar cerca de nosotros sin asustarnos. Siempre que veas una lucecita roja encendida al lado del Sagrario, significa que "Jesús está en casa". Esa lámpara es como un aviso que nos dice: "¡Entra, que quiero darte un abrazo al corazón!".
Visitar el Sagrario es como ir a ver a tu mejor amigo. No hace falta decir oraciones muy largas o difíciles; a Él le hace muy feliz que simplemente le digas "Hola, Jesús, vengo a acompañarte un ratito". A veces el Sagrario puede estar un poco escondido en una capilla lateral, pero no te canses de buscarlo. Es el tesoro más grande que tenemos en la tierra porque es el lugar donde el Cielo toca la tierra y donde podemos estar a solas con Dios.
Que cada vez que pases cerca de una parroquia, sientas esas ganas de entrar a ver al Señor. Él nunca se cansa de esperarnos y siempre tiene una palabra de paz o una alegría nueva para regalarnos. Al acostumbrarte a visitar el Sagrario, tu corazón se irá llenando de la luz de Jesús, y aprenderás que no hay nada más bonito que ser un buen amigo de aquel que dio Su vida por nosotros. Él está allí, en el silencio, amándote más de lo que puedes imaginar y deseando ser tu compañero de camino todos los días.
Tener siempre presente que si bien Dios está en todas partes y podemos rezar en casa, en el transporte, en la calle o donde sea, nada se compara con ir a su casa a visitarlo personalmente en el Sagrario.
Si pasás delante de un templo no dejes de entrar, aunque sea dos minutos, para saludarlo, decirle gracias, que lo querés, que deseás que guíe y reine en tu vida, contarle lo que te preocupa, o simplemente quedarte callado allí frente a Él.
Lo importante es ir a verlo, hacerle compañía y llenarse el corazón de Jesús.
La Eucaristía nos ayuda, consuela y fortalece
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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