Historia de la Iglesia Católica Explicada para Niños - Parte 2 Actualizado el 13 de enero de 2026 La Historia de la Iglesia Católica es un relato lleno de ...
Actualizado el 13 de enero de 2026
Sólo Cristo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, es el Hijo de Dios. Y es Hijo único.
Nosotros somos criaturas de Dios, es decir que hemos sido creados por Él.
Ser criatura de Dios es algo muy bueno, ya que somos no sólo creados a imagen y semejanza del mismo Dios, sino que somos muy amados por Él.
Por lo tanto, los hombres, por ser criaturas de Dios, no somos dioses, ya que sólo Dios es Dios.
Sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu.
Nosotros no somos de forma natural hijos de Dios, aunque vulgarmente se diga así, pues Dios tiene un sólo hijo, y es Jesús.
Pero, felizmente, los hombres podemos llegar a ser hijos adoptivos de Dios a través del sacramento del Bautismo.
Por eso podemos llegar a decir que el Bautismo eleva al hombre de categoría, ya que si bien seguimos siendo criaturas de Dios, ahora empezamos a ser hijos de Él, pero no naturales, ya que sólo lo es Cristo, sino que hijos adoptivos.
Los hombres bautizados también se convierten en "hijos en el Hijo", ya que sólo gracias a Cristo, el único hijo de Dios, nos convertimos en hijos de Dios y, en consecuencia, en hermanos de Jesús.
En consecuencia, desde el Bautismo no sólo podemos, sino que también debemos llamarle a Dios "Padre", ya que a partir de ese momento podemos tener con Dios una relación de confianza, de filiación, y de amor recíproco, como lo tenemos con nuestro padre terrenal.
Dios se convierte en nuestro Padre para toda la vida y debemos responderle con amor al amor que nos concede.
La religión cristiana es la única que tiene con Dios una relación de confianza y recíproca, donde sabemos que nosotros podemos contar con Dios y Él puede contar con nosotros.
¿Sabías que hay una diferencia muy especial entre ser una criatura de Dios y ser Su hijo adoptivo? Imagina que Dios creó todas las cosas hermosas que ves: las mariposas, las flores y las estrellas; todas ellas son Sus criaturas porque Él las hizo con mucho cariño. Pero a nosotros nos dio un regalo todavía más grande. A través del Bautismo, Dios nos invita a entrar en Su propia familia, convirtiéndonos en Sus hijos. Es como si Dios nos diera una llave especial para entrar en Su casa y nos permitiera llamarlo "Papá" con mucha confianza y amor.
Jesús es el Hijo único de Dios, pero Él es tan generoso que quiso compartir a Su Padre con todos nosotros. Por eso, cuando nos bautizan, nos convertimos en hermanos de Jesús y en hijos muy queridos de Dios Padre. Esto significa que nunca estamos solos, porque tenemos un Padre en el Cielo que nos cuida, nos escucha cuando hablamos con Él y siempre está atento a lo que necesitamos. Es una relación de amistad y de amor que dura para siempre, y que nos hace sentir muy seguros y felices cada día.
Ser hijo de Dios también significa que nosotros queremos hacerle feliz. Así como intentamos obedecer a nuestros papás en casa porque los amamos, también queremos obedecer a Dios haciendo cosas buenas y ayudando a los demás. Cada vez que decimos el Padre Nuestro, estamos recordando este honor tan grande que tenemos. Dios cuenta con nosotros para repartir Su alegría por todo el mundo, demostrando con nuestras sonrisas y nuestras buenas obras que somos parte de Su maravillosa familia celestial.
Vivir como hijos de Dios es una aventura preciosa que nunca termina. No importa si somos pequeños o si crecemos mucho, para Dios siempre seremos Sus hijos amados. Él nos protege con Su mano poderosa y nos guía por el camino del bien. Al saber que somos hijos de un Rey tan bueno, nuestro corazón se llena de paz y queremos tratar a todas las personas con el mismo amor con el que Dios nos trata a nosotros. ¡Qué alegría tan grande es saber que el Dueño de todo el universo es nuestro Padre y nos ama infinitamente!
Recordar que gracias al sacramento del Bautismo, cada vez que rezamos el Padre Nuestro le estamos diciendo a Dios "Padre" pues sabemos que podemos contar siempre con Él como con un Padre
Y recordar también que como hijos Él cuenta con nosotros.
Y que Jesús es nuestro hermano.
El Bautismo nos hace miembros de la Iglesia
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Todas las lecciones de "Catequesis para niños católicos" están fielmente basadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, la Biblia y en libros de autores reconocidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana. Si bien yo lo redacto, nada es idea u opinión mía
Los anuncios son puestos en forma aleatoria y automática. Si bien uso filtros para evitar todos los que son inapropiados o contrarios a la fe católica, varios pueden evadirlos
Acá puedes saber más sobre mi.
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